martes, 15 de marzo de 2016

VIVIR PARA CONTARLA


Ese es el objetivo de la HISTORIA, como ciencia social que lo es, es justamente que debe ser contada mediante escritos testimoniales y con la evidencia del caso, de lo contrario se convierte en una mera fuente de la misma como lo es la tradición oral.
Sin embargo cuando la tradición oral pasa de generación en generación y le da el sentido de realidad y veracidad alejada de lo que hoy llamamos el realismo mágico, ésta constituye para mi personalmente no una fuente sino la misma Historia. Y por ello es que muchos que pasaron la vivieron y ahora a nosotros nos tocó VIVIR PARA CONTARLA. Hay muchos historiadores arraigados a la consulta como "verdaderos ratones de biblioteca" y no le "paran bolas" a sucesos, que sin alejarme de ese principio, he partido de antecedentes que conocí directamente o en no pocos casos me los relatan verdaderos TESTIGOS DE LA VIDA GUAYTARA.

Hoy quiero comentar lo que para ciertas autoridades del pasado añejosos sobrevivientes que sin escatima de lo recibido en "préstamo" de generaciones verdaderamente añejas, " fundadores" del pueblo urbanísticamente hablando destruyeron lo construido por estos.

Ese fue quizás el momento de la mal llamada "modernidad" que les tocó vivir situación de pensamiento arraigado en una cultura de cambio, paradigma que posibilitó  " arrasar"  verdaderos monumentos coloniales. De alguna manera, perdón, los comprendo mas NO LO JUSTIFICO,  es decir no son enjuiciables  y menos judicialisables. No, no se trata de esto.

Se trata de generar en la nueva sociedad el estudio claro, sereno, ponderado, apoyado en consultas públicas, y en especial de los que son y llegasen a ser GOBERNANTES, para que sepan tomar la justa y democrática decisión  mas cuando se trate de la preservación del patrimonio arquitectónico y cultural de los GUAYTAROS o GUAYROS en cualquier realidad pública o privada.

Hoy quiero referirme al costo imponderable de la demolición de la CASA DE GOBIERNO MUNICIPAL,
Una estructura que cumpliera un centenario (CIEN AÑOS) y se mostrara invencible al paso del tiempo.

Fue don ANTONIO CORDOBA, quien en 1849 siendo primer alcalde  el que sentara sus bases y luego don Miguel de Los Reyes, Segundo Alcalde, quien definiera la obra para LARGA VIDA y fuera un testimonio de grandeza De la pujanza DE LOS GUERREROS DE MI PUEBLO.

Otros siguieron sus fines y le dieron feliz fin a la obra; que duraría hasta 1978 cuando un exalcalde sobreviviente aún y refugiado en su orgullo y vanidad personal el que la mandara a la terminación inmerecida.

Es loable que talvez haya conseguido los recursos, lo cual era su deber como primera autoridad del municipio pero pudo haber consultado y tomado otra decisión pero al parecer era la fácil la demolición del primer edificio oficial del pueblo.

En cualquier parte del mundo se protege EL PATRIMONIO HISTORICO menos en Guaitarilla. Qué nos pasa?  (Veremos otras perlitas en otros escritos.)

Cuantos funcionarios pasaron por dicha planta física, no solo alcaldes, sino, personeros, tesoreros, concejales, jueces etc. etc. Y cuantos ciudadanos, chiquillos, jóvenes y mayores caminamos por sus balcones y cuantos artistas pequeños y grandes ahí en lo alto se presentaron, hasta concursos de murgas hubo  y la población masivamente se hacía frente a esa estructura invencible como espectadores.
En fin.

Contaba el viejo MIGUEL OLEGARIO, que después de su salida del pueblo a Bogotá, en sus muchos viajes de retorno al terruño que más amaba, un buen día pasando por ese parque le "Tocó sentarse a llorar con lágrimas vivas cual cacique  GUAYTARO de tal abundancia que formó al rio Guaytara. Y el viejo CERÓN, sigue contaba  que agotó su llanto y pasó a lamento indio, al ver como las viejas tapias SE RESISTIAN AL ARRASTRE CON CABLES " (H) "JALADAS" POR BOLQUETAS".

La gente "humilde" decía el viejo estupefacto, callado, sorprendido, contemplaba como la estructura no se doblegaba y dejaba en ridículo al ingeniero pueblerino y  arquitecto indolente que argumentaba que ese edificio estaba en peligro de caerse y listo para la demolición.

Se justificaron con su derribamiento Contratos, compras, salarios, "paladas hoy serruchos" etc. Y nadie ejerció control ciudadano ni existían los veedores ciudadanos. TODO QUEDO JUSTIFICADO con la paulatina obra supuestamente moderna que ocupó su mismo espacio.

Si se quiere pensar hay que pensar en las llamadas ALTERNATIVAS, se pudo haber hecho más,  si ,  mas progreso dejándola como edificio colonial para otros usos y la nueva obra en otro sector. En algo crecería el entorno urbano. Para ello hay mucha tierra que puede ser para nuevos fines. Normalmente se compran predios o se expropian dada la premisa de que el interés particular no prima sobre el interés público.

Esperemos que este caso y otros que haré no afecten susceptibilidades y se piense de otra manera. El supuesto de que no vivo en mi pueblo no me quita objetividad como historiador, como periodista el derecho a ver la otra realidad, la que está tras de hechos que parecen imperceptibles.

La historia nos condenará si no hacemos conciencia local y generamos LA MEMORIA COLECTIVA para no pasar al olvido nada.

Claro que hay cambios y también los analizaremos en su justa medida

Por un futuro mejor
¡¡¡¡¡¡ ADELANTE GUERREROS DE MI PUEBLO !!!!!!!!