sábado, 22 de enero de 2011

TRES PALMAS REALES



Quizás nadie, se fija en las cosas más sutiles que tiene nuestro entorno pueblerino; se debe a que todo se vuelve rutina, es como si lo conociéramos “de por vida”, miradas que pasan sin realmente observar solamente se limitan a ver, mirar etc, nos limitamos a ser trashumantes de las calles: “calle arriba, calle abajo” a ver las personas de manera tan corriente que generó una cofradía y una jerga de hablar y tratarnos que limita ser verdaderamente inquietos observadores de nuestro paso por la vida y del destino que llevamos “a cuestas”.

Estas páginas no hacen otra cosa sino generar recuerdos para VALORAR LO NUESTRO, que lo que tenemos en nuestro entorno despierte LA CURIOSIDAD y sepamos difundirlo con gran sentido de pertenencia, espero ir en un paso a paso logrando este propósito y a quienes aquí me encuentran que me escriban sus pensamientos y recuerdos para comentarlos a mi estilo (Braulio.ceron@gmail.com).

Hoy gratamente recuerdo en nuestro “JARDIN” tres PALMERAS a las que llamo PALMERAS REALES, pues son caracterizadas por su longevidad, esbeltez y gran altura, y por su penacho que cual corona se dilata como copa o ramaje en el “alto cielo” además de su color blanco cenizo contorneado por las huellas que dejan en su tallo las hojas desprendidas por los vientos “idus de agosto” que las hacen flamear cual banderas en los aires de ese profuso “azul turquí” de nuestro espacio vital Guaitarillense. Todos las vemos pero no las observamos.

LA PRIMERA yace tras la casa esquinera colateral al templo parroquial a mano izquierda en la casa del señor LORENZO BETANCOURT (no sé si aún viva este gran arquitecto de la herrería, pues en dicha casa tenía su taller) imagino que en su patio central o en su huerta que creo ya colindaba con la del señor Marcos Padre de la profesora LOLITA Betancourt. Adornaba el corazón del pueblo y se levantaba igual de majestuoso como las cúpulas del templo parroquial.

LA SEGUNDA, ubicada en el pueblo nuevo, en la casa de don ALFREDO CORDOBA, casa que por demás era interior, es decir si mal no recuerdo tenía un muro en tapia que la encerraba y a la cual se accedía por un portón esquinero, de la cual solamente se observaban una ventanas que daban a la calle de don Medardo Costaín, el papá del “Rire de las Coles” compañero de escuela a quien el infortunio de la vida no le prodigara mejor suerte (q.e.p.d.) y daba al frente con la vivienda del caro amigo SEGUNDO CALDERON. Esta palmera sobrevive y me hacía de niño pensar si tenía cocos y como subirme a ella para ver mejor a mi pueblo.

LA TERCERA, pocos la conoce esta EN LA PRIMAVERA, sector de la vereda SAN GERMAN, finca de don CARLOS HERNANDO GARZON TOMAS, célebre personaje de noble casta Tuquerreña, educador y rector de varios colegios de Nariño y quien con su familia compraron dicha finca, la cual mantenía como un bosque fresco que le prodigaba salud y aire puro lleno de jardines y aves canoras de toda especie que lo amaban como a un Noé. (q.e.p.d.) quizás no la hayan tumbado como en otros tiempos TUMBARON LA BELLEZA NATIVA DE NUESTRO PARQUE CENTRAL hoy más preciado por el hierro rojizo que lo cerca que por los JAZMINES Y ALISOS, OLIVALES que le daban vida al libertado despojado de su hábitat. que tanto cuidó don BOLIVAR MELO, llamado el parquero.

Los invito a ver dos imágenes de lo referido para que las queramos y protejamos COMO PARTIMONIO ECOLOGICO MUNICIPAL, ahora que el mundo tiembla por el deterioro del medio ambiente y sufre cada día mas los embates del calentamiento global. No hay más remedio que reforestar y no talar. QUE VIVA LA VIDA LLENA DE NATURALEZA VIVA. (Cortesía de PERO CALDERON)